1. modelos en materiales maleables
ACTIVIDAD: Modelado en arcilla y plastilina
por medio de la adición y sustracción de los mismos.
EJERCICIO: Elaborar en el material
seleccionado una llanta con detalles en alto y bajo relieve.
Fecha de la actividad: 09/10/2012
Informe de la actividad (proceso)
1.
Para realizar esta actividad era muy importante tener materiales como
arcilla o plastilina, ya que este se desarrollaría con estos dos materiales
2.
Por mi parte empecé haciendo mi llanta con arcilla, con unas medidas de
grosor: 2.2cm y de alta: 5cm
3.
Ya con estas medidas empecé a modelar mi llanta, dándole a la arcilla una
figura y redonda
4.
Después de darle la figura redonda, debería hacerle los pequeños detalles
que esta tiene, pero cometí un error y fue que la arcilla se me seco y ya
cuando quise terminarla no pude, nisiquiera con agua pude ablandarla. Así que volví
hacerla pero con plastilina
5.
Finalmente obtuve el molde de mi llanta con todos sus pequeños detalles, la
deje reposar, le puse un poquito de vaselina, la envolví en plástico trasparente y la metí en una pequeña caja para que no se
fuera a dañar
FOTOS
Ficha técnica de los
materiales
Materiales
-
1 paquete de arcilla de 1000 gramos o 1 bloque de plastilina industrial de
500 gramos
-
Plástico para cubrir las mesas
-
Recipiente para agua
-
Caja para trasportar la llanta
-
Vaselina
Herramientas
-
Juego de herramientas para trabajo en arcilla ( espátulas y gradinas)
Precios de los materiales
-
6.800 pesos
-
2.100 a 3000 pesos
-
El resto de los materiales ya los tenias
Lugar de compra
-
Comercial papelera
-
Comercial papelera
Análisis de la actividad
Aunque sé que las llantas son
una parte primordial del carro, no me gusto la actividad tal vez por el
material que usamos ya que la arcilla es un material que hay que trabajarlo muy
rápido debido a que se seca muy rápido. De igual forma me pareció interesante
trabajar con la arcilla y con la plastilina recordando que tuve que repetir mi
modelo. Esto me sirvió ya que pude tener contacto con estos dos materiales y
pude conocer más de cerca cada uno de ellos, tanto sus ventajas como sus
desventajas.
2. Encofrado
Fecha de la actividad: 11/10/2012
Informe de la actividad (proceso)
1.
En esta actividad se debía realizar una caja con
medidas de 19 X19
2.
Primero cogí un pedazo de cartón cartulina, en
donde trace las medidas correspondientes
3.
Puse el modelo de mi llanta en todo el centro, ya
que esta caja seria un empaque para este
4.
Ya teniendo el centro medí 2cm por cada lado desde
donde terminaba la llanta, para obtener las partes laterales de la caja
5.
Finalmente corte, y pegue, obteniendo nuestro encofrado
FOTOS
Ficha técnica de los materiales
Materiales
-
Cartón cartulina
-
Colbon
-
Cinta kraft
Ya todos estos
materiales los tenia, ya que los había utilizado en trabajos anteriores
Análisis de la actividad
Aunque el trabajo no era muy grande como actividades anteriores, era de
gran importancia tener este encofrado ya que no solo sería el empaque perfecto
para nuestro molde (la llanta) sino también se necesitaría para actividades que
vendrían después. Al hacer la actividad se me hizo fácil, no tuve ninguna complicación
y para un mayor beneficio decidí hacerle una tapa la cual ayudaría a una mejor estética
y a que el molde no se fuera a salir. Como se puede ver en los materiales, la
cinta kraft no era necesaria ni siquiera la profesora la puso en la lista, esta
la utilice para fijar algunas de las esquinas del encofrado, para estar segura
de que no se fuera abrir o hasta romper.
3. Investigación
TEMA: Construcción de moldes
ACTIVIDAD: Búsqueda de información sobre moldes en yeso.
Preparación de yeso en polvo. Tipos de moldes.
Moldes de yeso o de escayola – tipos de modelos
Los moldes de escayola se emplean cuando queremos
producir piezas exactas o cundo la producción tiene que ser alta, por lo que, aunque
no se descarta el empleo en un taller de cerámica, la utilización de los moldes
esta casi reservado a la industria.
A pesar de todo no debemos subestimar el papel que
representan los moldes para la cerámica. El material básico para conseguir y
confeccionar los moldes es el “yeso de parís” o en su efecto, simplemente la
escayola.se trata de un sulfato de cal deshidratado obtenido por mediación del
calor sobre el yeso natural molido.
Para hacer el molde es necesario tener un patrón, es
decir la pieza o forma que queremos reproducir. Por lo general el molde es sólido
y de un tamaño algo mayor al que queremos. Tenemos que prever que la pasta cerámica
al secarse tiene una reducción de tamaño, por lo que el modelo que usemos deberá
ser por tanto por ciento más grande igual a la reducción de la pasta que
vayamos a emplear.
El modelo puede ser de cualquier material, yeso, cerámica,
madera, hierro, etc.… lo único que hay que tener en cuenta es de recubrir los
objetos con sustancias antiadhesivas, vaselina, jabón, cera liquida, con el fin
de evitar que el yeso se pegue al molde.
Los moldes más simples son los que están formados por una
sola pieza, estos normalmente, son moldes de presión. Primero se hace la
plancha del grosor y después se coloca sobre el molde presionando con cuidado
para sacar las formas del molde. Normalmente se usan para la confección de
platos y bandejas. No debe dejarse la pieza moldeada sobre el molde de
referencia, ya que al secarse, la arcilla tendrá a quebrarse.
Cuando el objeto a moldear es redondo, se usan moldes de
dos o más piezas que encajan perfectamente entre si y que en su interior
alberguen la forma que queremos reproducir. En estos moldes hay que tener en
cuenta que cada pieza del mismo se pueda quitar con independencia de las demás.
Como materia para el moldeado en este tipo de moldes, usaremos la barbotina con
de floculantes, con el fin de evitar añadir mucha agua al yeso y acelerar el
proceso de solidificación de las paredes, dependiendo del grosor de las mismas,
del tiempo que tengamos la barbotina en el molde.
Estas técnicas se usan de manera cotidiana en la industria
de la cerámica, hasta tal punto que existen industrias especializadas que se
dedican únicamente en la fabricación y diseño de moldes.
Yeso en
polvo
El yeso es un producto preparado a partir
de una roca natural denominada aljez (sulfato de calcio dihidrato: CaSO4· 2H2O),
mediante deshidratación, al que puede añadirse en fábrica determinadas
adiciones de otras sustancias químicas para modificar sus características de fraguado,
resistencia, adherencia,
retención de agua y densidad, que una vez amasado con agua, puede ser utilizado
directamente. También, se emplea para la elaboración de materiales prefabricados.
El yeso, como producto industrial, es sulfato de calcio hemihidrato (CaSO4·½H2O),
también llamado vulgarmente "yeso cocido". Se comercializa molido, en
forma de polvo. Una variedad de yeso, denominada alabastro,
se utiliza profusamente, por su facilidad de tallado, para elaborar pequeñas
vasijas, estatuillas y otros utensilios.
El yeso es un producto preparado a partir
de una roca natural denominada aljez (sulfato de calcio dihidrato: CaSO4· 2H2O),
mediante deshidratación, al que puede añadirse en fábrica determinadas
adiciones de otras sustancias químicas para modificar sus características de fraguado,
resistencia, adherencia,
retención de agua y densidad, que una vez amasado con agua, puede ser utilizado
directamente. También, se emplea para la elaboración de materiales
prefabricados. El yeso, como producto industrial, es sulfato de calcio
hemihidrato (CaSO4·½H2O), también llamado vulgarmente
"yeso cocido". Se comercializa molido, en forma de polvo. Una
variedad de yeso, denominada alabastro, se utiliza profusamente, por su facilidad de
tallado, para elaborar pequeñas vasijas, estatuillas y otros utensilios.
Preparación del yeso en polvo
En primer lugar
se debe añadir el agua en un recipiente perfectamente limpio. La cantidad de
agua dependerá de la cantidad de mezcla que debamos preparar, evidentemente,
pero también de lo denso que deseemos el yeso resultante. Un yeso ligero, poco
denso, implica mezclar un litro y cuarto de polvo de yeso, por litro de agua.
Para una densidad normal usaremos un litro y tres cuartos de yeso, por litro de
agua. A partir de esa cantidad el yeso resultante empieza a considerarse denso
pudiendo llegar a más de dos litros de polvo de yeso, por litro de agua.
Tras añadir el agua espolvoreamos la cantidad de yeso deseada y removemos el
conjunto con movimientos lentos y circulares. Tras batir lentamente la mezcla,
y una vez haya adquirido una consistencia uniforme, la deberemos dejar reposar
unos minutos hasta que dé comienzo el fraguado. En ese momento notaremos un
ligero aumento en la temperatura del yeso, así como un aumento en su volumen.
Es el momento de aplicarlo.
El yeso se debe mezclar en pequeñas cantidades y siempre deberemos aplicarlo
rápidamente o la mezcla se endurecerá. Nunca se deben aprovechar los restos de
una mezcla que ya está endureciendo para añadirlos a una nueva mezcla pues se
obtendrá lo que se conoce como “yeso muerto”, de baja resistencia y poca
adherencia, que acabará desprendiéndose con facilidad.
bibliografia